MOTIVACIÓN
La historia de la luz
coloreada al servicio del espacio arquitectónico, retenida en el punto espacial elegido,
gracias al potencial de una materia activa, el vidrio, encuentra en nuestros trabajos una
nueva dimensión.
La inmaterialidad
del color y su fuerte carga subjetiva (rojos, azules, grises, violetas, amarillos, etc.)
delimitada e interaccionada por el emplomado crea un lenguaje poético por el que dejar
trascurrir todo un mundo de sensibilidad, sensación y emociones.
La actualización de
una especialidad secular, con un nuevo lenguaje plástico, es capaz de recuperar aquellos
valores eternos que han sido causa y motor de la capacidad creativa del hombre.
Un código, un
diseño singular, que se adecúa al espacio que lo requiere. La simbiosis es
imprescindible y en ella queda diluida su capacidad trasformadora.
La luz viaja,
traspasa o se detiene, y crea ...
